Tras haber participado en series como ‘Guante blanco’, ‘Gran Reserva’ o ‘Fugitiva’, Laura León se ha aliado con Yolanda García Serrano, ganadora de un Goya por su guion en la película ‘Todos los hombres sois iguales’ (Manuel Gómez Pereira, 1994) y Premio Nacional de Literatura Dramática en 2018 por su obra ‘Corre’,  para reescribir ‘Cuidados intensivos’. Esta comedia dramática, que podrá disfrutarse cada viernes y sábado en los Teatros Luchana, es un viaje en el tiempo en el que nada acaba como empieza y en el que todo cambia salvo dos cosas: la sala de descanso de la Unidad de Cuidados Intensivos en la que las tres hermanas protagonistas se reúnen, y el amor entre ellas.

¿Qué temas habéis querido abordar con esta obra?

Yolanda: Es una obra que cuenta la historia de tres hermanas a lo largo de varios años y lo que hemos querido contar es una historia de familia y de cómo, a pesar de los problemas o las diferencias de carácter, la familia permanece unida y se quiere por encima de todo. En mi caso personal, es una reflexión sobre cómo me me gustaría a mí que fueran las familias.

Laura: Y yo creo que, alguna vez lo hemos comentado también, es una historia de amor entre hermanas y también… Esto no es por ninguna moda en concreto, sino porque creo que las mujeres nos apoyamos mucho entre nosotras y a veces se recalca lo malas que somos con las otras, la típica frase de que las mujeres somos muy malas para las mujeres y nosotras pensamos que es todo lo contrario, que entre nosotras nos apoyamos mucho y queremos que esto se refleje también.

Con todas las controversias que ha habido con los llamados ofendiditos, ¿sigue siendo la comedia el mejor vehículo para abordar temas complicados?

Yolanda: Pero no hoy. Yo creo que los que pintaban en las cuevas de Altamira ya hacían comedia porque, si no, no hubieran podido sobrevivir al infierno del frío. Creo que el humor ha sido y es el arma más poderosa para hablar de los temas difíciles sin ninguna duda.

Laura: Sí, estoy completamente de acuerdo. Y, aparte, que el término de los ofendiditos es tan relativo… Yo creo que la gente tiene derecho a ofenderse y los demás tenemos derecho a expresarnos como nos apetezca. Y la comedia es un muy buen vehículo para hablar de otras cosas.

En el dossier de prensa han incluido parte de la banda sonora, algo muy poco habitual para una obra de teatro. ¿Hasta qué punto es importante la música en ‘Cuidados intensivos’?

Yolanda: Bueno, ha sido Blanca Oteyza, la directora, la que desde el inicio, cuando se leyó el texto, dijo: “Quiero que la banda sonora tenga mucha importancia porque quiero contar los años que van pasando a través de la música”. Casi, la respuesta te la tendría que dar ella. De todos modos, yo he entendido perfectamente lo que ha querido hacer desde el planteamiento de dirección.

Y, en general, a la hora de escribir, ¿tenéis muy presente la música?

Yolanda: Yo no suelo poner nunca la música… ¿Tú alguna vez la has puesto?

Laura: Alguna vez, en un caso muy concreto, porque quería que reforzase algún tipo de secuencia en el caso de un guion, sí, pero creo que, normalmente, es el director el que más la tiene en cuenta.

Yolanda: Como mucho, sí que he puesto alguna vez: “Está escuchando una canción que le hace llorar porque está deprimida y necesita regodearse…”, pero nunca he puesto un título.

Laura: Yo alguna vez sí lo he hecho porque he pensado que se refuerza más…

Yolanda: Sí, en series, sí.

Laura: Pero tampoco es sobre lo que gira… Creo que todos estos trabajos son labores de equipo y está el director, que es el que aporta…

Yolanda: No y además en lo último que estamos haciendo sí que hay alguna canción, pero sí que cuando estás estudiando te dicen que no le pongas todo al director porque también necesita tener su parcela creativa.

Este texto es una adaptación de una obra, también de teatro, de Yolanda. ¿Por qué la necesidad de adaptar esta obra, qué fallaba para tener que reescribirla? Y, Laura, en tu caso, ¿cómo ha sido tocar el bebé de otra autora?

Yolanda: Pues la escribí hace bastante tiempo y cuando Blanca me pidió un texto y se lo envié, le dije: “Este texto está pasado de moda, está muy antigüito, pero dime si la base te vale, porque si te vale, trabajamos sobre ello”. Entonces, a partir de ahí, necesitaba que entrara otra autora, con otros ojos, una mirada fresca, porque yo ya esto contaminada de mí misma. Pero sí que la leías y decías: “Uy, esto qué antiguo está”. Que hay textos que envejecen maravillosamente, pero en el caso de este, no, le habían salido demasiadas arrugas. Y creo que Laura, que le ha dado la vuelta y ha hecho un texto nuevo, ha sido fundamental. Y menos mal porque creo que yo no habría sabido.

Laura: Bueno… Habrías sabido perfectamente.

Yolanda: No, no, me habría costado muchísimo.

Laura: La base era totalmente… Yolanda, que es muy humilde, me preguntó que si creía que se le podía dar una vuelta, porque ella jamás trabaja en balde. Quiero decir que es muy sincera consigo misma y no tiene problemas en asumir las críticas, pero es que veía que era oro lo que había ahí. Y, bueno, yo he trabajado mucho y ella también ha seguido trabajando, ¿eh? Que no lo he hecho sola. Y me ha encantado porque Yolanda y yo nos entendemos muy bien y desde el minuto uno, desde que me puse a leerlo, sabía lo que quería contar. Y estoy encantada de haber aportado mi granito de arena; para mí ha sido un lujo, es un regalo que me ha hecho Yolanda.

En una entrevista que le hicieron en TCM a Alicia Luna decía que cuando empezó a escribir guiones su papel era ayudar a un director a contar una historia. ¿Esa es la diferencia entre la ficción en cine y televisión y el teatro, donde el autor sí que tiene más presencia o identidad?

Yolanda: Es que hay tantas versiones como autores. Nosotras somos guionistas de cine y de televisión, con lo cual sabemos muy bien cómo son los tres mundos. Yo te digo que, por mi experiencia, lo que he podido comprobar es que he contado una historia mía, que me apetecía a mí, original que al director le apetecía que yo contara. Y he escuchado sus sugerencias… Pues todas las películas de Manolo Gómez Pereira… Bueno, todas, no, pero la mayoría… Éramos guionistas y contábamos nuestras historias. Decíamos: “Se nos ha ocurrido esto y queremos contarlo. Si a ti te parece bien…”. Nos decía que sí y nos poníamos a escribir. Nunca he servido a un director porque sí y, aparte, no lo habría consentido, porque soy muy poco dúctil en ese sentido, no me gusta trabajar a las órdenes de nadie, no lo soporto.

Laura: Pues mira, yo, según voy ganando experiencia, cada vez me convenzo más de que es un trabajo de equipo. Y no lo digo por decir ni por quedar bien, es que creo que hay tantísima gente involucrada que todo el mundo aporta algo, todo el mundo tiene algo que decir, y que las voces muchas veces de cada uno son igual de importantes, al igual que la de los actores, que también son creadores de sus personajes. En ese sentido, tampoco he pensado nunca que fuese como un vehículo de nadie; lo que ´si pensaba y cada vez pienso más es que, efectivamente, todos tenemos que aportar nuestro granito de arena.

Yolanda: Es que es una labor de equipo de verdad, como dice Laura. A mí sí me han dicho alguna vez: “Oye, que hay un director que quiere contar esta historia y está buscando un guionista”. Y he respondido: “Pues que siga buscando”.

Es muy habitual que, cuando una historia la escriben dirigen y protagonizan mujeres, una de las preguntas sea: ¿Es solo para mujeres? Sin embargo, cuando una historia la escriben, dirigen y protagonizan hombres nunca les preguntan si a nosotras nos va a interesar. ¿Por qué?

Yolanda: Ay… Es que esta batalla es muy pesada. Pues sí, no se les pregunta, lo que hacemos nosotras es solo para nosotras, lo que hacen ellos es para todo el mundo… Yo ya estoy muy cansada, de verdad. Me gustaría que llegue un momento al final de mi carrera, que no sé cuando será, en el que ya no tenga que hablar de esto. Yo trabajo, escribo, para todo el que quiera verlo o que quiera pasarse a ir a ver una película o ir a una sala de teatro, no para mujeres. Sí que tengo mi sensibilidad de mujer y mi sensibilidad se ha forjado con muchos años de tener que aguantar muchas cosas muy injustas y discriminatorias, eso es evidente, pero no por eso escribo solo para mujeres, no soy tan sosa.

Laura: Igual, sí. Creo que los hombres tienen la misma capacidad para ponerse en el lugar de una mujer que yo he tenido a lo largo de casi toda mi vida para ponerme en el lugar de un hombre, que han sido los protagonistas tradicionales de toda la ficción, y no digamos ya de otros sectores… Entonces, bueno, no pienso que esta obra la tengan que ver solo las mujeres, es que ni me lo planteo. Pienso que es una historia que yo escribo para el público y que ellos van a saber entenderla igual que yo entiendo las obras en las que los protagonistas son hombres.

Yolanda: Mira, hemos hecho esta obra en la que las protagonistas son tres mujeres y Laura y yo estamos haciendo una serie de televisión donde es un hombre el protagonista y tenemos una película en la que son tres hombres los protagonistas. Entonces, no, yo tampoco pienso nunca para quién escribo; solamente pienso qué quiero escribir, qué historia que es de lo que hablamos nosotras cuando nos sentamos a escribir. Nunca hemos empezado una conversación diciendo: “Tú, que eres mujer, dime…”. Pues no.

Laura: Y yo creo que la percepción del público tampoco es esa; creo que es un debate más mediático. Eso de que una historia es de mujeres y para mujeres porque la protagonizan mujeres es un poco… Creo que a quien simplifican, realmente, es a la mente de los hombres, la idea que tienen ellos de los hombres, no a nosotras.

La última pregunta iba a ser que cuáles eran vuestros próximos proyectos, pero casi me la habéis contestado ya.

Yolanda: Estamos trabajando en una serie que ya tenemos firmada, por eso podemos hablar de ella, y luego en una película que estamos escribiendo las dos y que esa sí que está en proceso de buscar un estupendo productor que quiera una maravillosa película.

Por María Cappa