“Basada en las novelas de Luke Jennings, Killing Eve se centra en dos mujeres muy diferentes. Eve es una ingeniosa agente del MI5 cuyo aburrido trabajo se aleja de su sueño de ser espía. Villanelle es una asesina experta que disfruta de los lujos que su violento trabajo le brinda. Estas dos inteligentes e intensas mujeres se enfrentarán en un épico juego del gato y el ratón.” – HBO

Las series hoy en día se centran en darnos lo que queremos. Hay contenido para todos los gustos, de hecho, hay sobre saturación de contenidos. Puedes empezar varias series en distintas VODs, incluso ser aventurero y dejar puesta la tele a ver que sale. Pero te cansas. Yo me canso y por eso recurro al listado de ganadores de los últimos premios Emmy y veo varias veces el nombre Killing Eve. Le doy una oportunidad al piloto, junto a varias otras series del listado. La diferencia es que ésta me atrapa desde el principio y me veo casi toda la temporada de GOLPE. Sí, sí, soy una binge watcher incondicional, ya lo hacía antes de que existiera Netflix. Siempre me esperaba a finales de temporada para buscar la manera de ver mis series internacionales preferidas de un plumazo en verano.

Killing Eve no me defrauda. Es de esas series frescas y distintas que no te deja indiferente. Por una razón u otra mucha gente se va a enganchar. Quizás sea el humor inglés sarcástico y directo o las geniales interpretaciones de las protagonistas Sandra Oh y Jodie Comer, apoyado por un reparto de caras muy válidas.  Varias críticas lo comparan con ‘Hannibal’ pero lo más interesante de esta obra es que nada queda bien definido. Las líneas entre el bien y el mal, lo correcto y lo totalmente no ético, se quedan en un segundo plano. Los guiones nos hacen preguntarnos constantemente cómo reaccionaríamos ante cada situación. El ratón es cazado por el cazador, ¿pero quién es el ratón y quien es el cazador en esta historia?

A este coctel les sumamos la importante carga femenina que no solo se ve por la presencia de mujeres en escena si no por los puntos de vista, la honestidad de las reacciones emocionales y los pensamientos claramente dibujados. Le añaden un punto homoerótico a la historia, con Eve Polastri del MI5 (Sandra Oh), sintiendo mucha curiosidad por Villanelle, la niña mimada asesina a sueldo (Jodie Comer). La atracción entre estas dos mujeres es explosiva y juegan a cruzar líneas que sorprenden. Y si no te sorprenden los giros, te sorprenderá la franqueza de la manera de hablar de los personajes.

Es una serie que no tarda, no se regodea, va rápido y no suele ir en la dirección que te esperas. Al menos no en la primera temporada. En la segunda se nota que hay una fórmula marcada, pero aun así no va de una mera trama de espionaje, eso es lo de menos, va de un desarrollo muy profundo de los personajes.

Por Vibha D.M.