Hay algo que atrae de pisar el mismo suelo que tus héroes, algo mágico de imaginar cómo fueron los rodajes, e incluso, algo simplemente especial de ver lo mismo que vieron los que admiras. Quizás  estas sensaciones no sean más que una creación de mi imaginario. Por ejemplo, siempre que piso Nueva York, paso por delante del edificio que se ve repetidas veces entre escena y escena de la serie ‘Friends’. La cuestión es que los actores nunca estuvieron allí, pero eso no me para ni a mí ni a todos los que hacen cola para sacarse fotos allí.

Esta vez he podido vivir un tiempo en la gran manzana y paseando he ido parándome en puntos que cualquier seriéfilo o cinéfilo estaría encantado de ver. La mayoría de veces me paraba delante de sitios sin querer, pensando, “esto me suena” y decidía buscarlo en Google. Para mi sorpresa, en Google Maps salen todos los puntos icónicos de la cultura popular televisiva. Si buscas ‘apartment’ cuando estas en New York, te puede salir ‘Jerry and Kramer’s apartment’, ‘Carrie Bradshaw’s apartment’ o incluso ‘Holly Golightly’s apartment’. Para los que sean aún más nerds que yo, si ponéis cosas como ‘Katz Delicatessen’ os saldrá como subtítulo “Have what she had”, porque sí, este es el diner  donde Meg Ryan le ofrece al mundo su famoso orgasmo rodeada de gente comiendo bocadillos.

¿Qué hay de especial en visitar estos sitios? Son escenarios de momentos en los que sentada en el sofá, en la oscuridad de un cine, o acurrucada a alguien, he disfrutado de la vida. Tengo buenos recuerdos de esas historias, con lo cual, presenciarlas en directo, me acercan un poco más a la magia del cine. Los rodajes son fríos, te sacan de todo, aunque si te gusta el gremio, son mágicos a su manera. Entonces, el visitar edificios y restaurantes que albergaron momentos míticos me transportan por unos segundos a esa imaginación y me hacen sentirme parte de esa familia. Es un pseudo-peregrinaje, algunos visitan Fátima, otros visitamos lugares de cine. Por favor, no os sintáis ofendidos por esto, yo misma he visitado el Templo de Oro de la India y muchísimos otros templos en el mundo varias veces, no estoy comparando lo espiritual y religioso con algo como el cine. Aunque para mí tienen un pequeño punto en común, y es que me hacen sentir bien.

En mi caso particular, siempre me gustó crear historias, de pequeña me encantaba quedarme en casa leyendo, escribiendo y dibujando. Me causa admiración y sorpresa ver cómo la gente elige los edificios, restaurantes y portales icónicos que escogen para complementar su creatividad. Me gusta ver dónde se encuentran estas localizaciones en comparación con la ciudad e intentar entender por qué las eligieron, y que no fueron solo opciones de producción.

Aunque parezca una friki de visitar estos sitios, que también, he de decir que la mayoría de los lugares los encontraba porque veía colas de gente haciéndose fotos, o porque me metía en librerías que tienen secciones enteras sobre la ciudad que nunca duerme, y muchas de ellas hablan de todo el cine y las series que se han rodado en ella. Así que no, no soy la única, cada uno tendrá sus razones para hacerse fotos en distintos sitios, y lo mejor de todo esto es el recuerdo que te llevas.

No lo neguéis, os habéis hecho fotos en el árbol el ‘whomping willow’ en Escocia, o las escaleras de Rocky Balboa en Filadelfia, o habréis ido a algún ComiCon, salón del cine, del comic, del manga, de algo…vamos que esto no es tan distinto a hacer horas de cola para ver a tu grupo preferido…¿o sí? Sea como fuere, no hay nada de malo en tener ganas de algo y si encima por el camino vas conociendo ciudades y enterándote de su historia y cultura mejor que mejor.

Por Vibha D.M.