Bajo el nombre de ‘Zombieland: Mata y remata’ llega en 2019 la esperadísima secuela de la película de zombis que 10 años antes nos conquistó a muchos de nosotros. Sí, se lo que estás pensando, una parte de ti está asustado, ¿verdad?

Considerando ‘Zombieland’ como una de mis películas de zombis favoritas, yo también pasé por lo mismo cuando la vi y puedo asegurar que la espera ha merecido la pena.

Aunque hayan pasado 10 años, volvemos a encontrarnos con el mismo elenco y el mismo equipo en la dirección, por lo que nos queda claro de antemano un compromiso con el fantástico proyecto que es este.

Para refrescaros la memoria, nuestros protagonistas son cuatro: el gran Woody Harrelson, que nos ha vuelto a hacer reír a carcajadas gracias a su brusquedad y su cálido amor por Little Rock (Abigail Breslin), la brillante Emma Stone, que continúa con su fuerte carácter y determinación, y el más avispado Jesse Eisenberg. Columbus lleva ya bastante tiempo conviviendo con zombis para que no se le haya pegado un poco de soltura de sus compañeros de viaje.

Volvemos a tenerlos a los cuatro y, realmente, el argumento no tiene mucho que aportarnos. Es cierto que vamos a disfrutar viéndola, vamos a encontrarnos con el mismo humor, pero será un poco la relación entre ellos y la situación en sí que como extraña familia les toca vivir lo que sacará algo de nuestro interior como espectadores.

La verdad es que, a su favor, tengo que decir que compite con el guion de ‘Zombieland’, el cual es, simplemente fantástico y tiene unos giros y aportaciones que ya conocemos cuando nos adentramos en esta secuela.

En este caso, Little Rock es adolescente y su cuerpo le empieza a pedir buscar a personas de su edad. La rutina de Columbus y Wichita parece haber enfriado la relación y Tallahassee ya no sabe si continuar con los otros tres, aunque parezca el padre adoptivo de Little Rock o irse.

Será cuando Little Rock decida huir con un hippie pacifista cuando Tallahassee sienta la suficiente ira como para ir detrás de ella y, junto a él, los otros dos protagonistas.

El repunte más álgido que puede tener este segundo filme con respecto al primero son los efectos especiales. Adaptada para el 3D y con diez años de evolución tecnológica de diferencia, nos encontramos ante imágenes espectaculares, luchas épicas y muertes llenas de sangre que salpican y se expande por todos los lados.

En definitiva, ¿quieres un producto entretenido y que continúa a la altura para que disfrutes de la nostalgia? Lo han conseguido. Vuelvo a repetir, no estamos ante la primera entrega de ‘Zombieland’, pero han conseguido adentrarse nuevamente en la historia, enseñarnos un poco más este mundo postapocalíptico y asegurarnos más de una risa.

Calificación: 7/10

Por Andrea Cay