¿Os acordáis de ‘Los amigos de Peter‘?, ¿aquella película en donde Kenneteh Branagh (‘Celebrity’), tanto en calidad de director como de actor, se reune junto a Stephen Fry (‘V de Vendetta’), Emma Thompson (‘Love Actually’) y una ristra de grandes actores que forman su grupo de amigos un fin de año para escuchar como el personaje de Fry les avisa de que se está muriendo?

Esto no es exactamente lo que pasa en ‘Litus’ pero no partimos de una premisa muy desencaminada. Pues, Dani de la Orden (‘El mejor verano de mi vida’) ha querido basarse en la obra teatral de Marta Buchaca para conseguir una excelente tragicomedia que no va a dejar indiferente a ningún espectador.

Quizás, me estoy adelantando al decir que ‘Litus‘ se ha convertido en la mejor película de este director. Con pocos elementos y apoyándose fuertemente en una magistral dirección actoral y un guion natural, que no difiere de cualquier conversación entre amigos que podría darse, no por la situación ofrecida, sino por el tono y la intimidad que ofrece, nos encontramos ante la sencillez y el claro ejemplo de que no es necesario contar con espectaculares escenarios ni recursos fílmicos para poder contar una historia que llegue al público.

En este caso, a diferencia con lo que sucede en ‘Los amigos de Peter’, son los amigos y familiares de ‘Litus’ los que, después de seis meses tras su suicidio, deciden reunirse para ver como están continuando sus vidas. Los reproches, los miedos, las malas decisiones y la pena serán los elementos necesarios para poder crear unas situaciones que rozan, sin llegar al mal gusto, el humor negro.

Nada que decir de los actores, Adrián Lastra (‘Primos’), Quim Gutiérrez (‘AzulOscuroCasiNegro’), Álex García (‘Kiko, el amor se hace’), Belén Cuesta (‘Paquita Salas’) y Marta Nieto (‘Madre’), entre otros, son los que mantienen todo el peso de la película.

Con esto no queremos decir que no destaque una fotografía intimista que nos haga sentir como miembros de esa cena, ni que la música compuesta por Iván Ferreiro y Dani Trujillo, no ayuden a transportarte y a llegar a sentir la soledad que embriagaba a Litus antes de su muerte.

Pero, siguiendo las reglas de una obra de teatro, son los amigos de Litus, su exnovia y su hermano quienes nos van a desvelar toda la información que necesitamos, nos van a introducir en un mundo lleno de desconcierto, de risas completamente inesperadas y hasta nos harán llegar a las lágrimas en más de una ocasión.

Gracias a estos actores se ha conseguido apoyar un guion magistral en donde se nos conseguirá mostrar el suicidio como eje principal que da sentido a la historia y, en donde además, no se prejuzgará o se trazará un argumento basado en el paternalismo más invasivo a la hora de hablar de tratar un tema tan complejo y difícil. Esto último suele ser uno de los fallos cuando esta premisa se pone sobre la mesa, nunca mejor dicho, de una historia.

Y, probablemente, este sea el aspecto que más me ha gustado e impresionado de la película, creyendo incluso que estos 90 minutos pueden llegar a convertirse en un respiro terapéutico para muchas personas que vayan a ver la película. Tranquilo, tendrás una reflexión, se tocará un tema difícil, pero no van a venderte el drama por el drama y eso es lo que honra el trabajo de Dani de la Orden en este filme.

 

Calificación: 8/10

Por Andrea Cay