Reconocerlo, está crítica no es ni lo primero ni lo último que habéis visto en relación con la película ‘Joker’. Trailers, spots televisivos o referencias de la gente a lo que le ha parecido la peli en sus redes sociales, es lo que ha marcado un fin de semana lleno de la cara y los eslóganes del príncipe payaso por todas partes. Y visto lo visto con nuestra actualidad política, casi era lo mejor que podía haber pasado.

Y es que tras tres días que he pasado desde su visionado el mismo día del estreno, son el recuerdo de sus imágenes, diálogos y la reacción de los espectadores en la sala de cine, lo que como el buen vino en mi interior se ha gestando un gran asombro por el ‘Joker’ de Todd Phillis.

Son muchos los que nos han estado vendiendo que la violencia de está película es un mal trago para el espectador que puede llevarle a ser violento o incluso a un acto demencial bastante importante, cuando lo más curioso de todo es que esto viene precisamente desde USA donde allí tienen a uno de los villanos más temibles de nuestro tiempo. Aunque sin ir más lejos, en ‘Joker’ tampoco vemos nada que no aparezca cada día en las noticias de la sobremesa, pero con la diferencia de que al menos en ‘Joker’ aprendemos varias moralejas.

Hablamos de un villano. Pero no de uno cualquiera. Si no de Joker. El gran villano de Batman al que en cine hemos llegado a ver en tres ocasiones, otras tantas en sus magistrales videojuegos y en los comics disfrazados en varias versiones casi todas ellas asombrosas. Este año sin ir más lejos hasta hemos visto también su creación en la serie ‘Gotham’ llevada muy bien bajo una adaptación entre ‘The Killing Joke’ o ‘Joker: Final del juego’. Pero, aun así, jamás habíamos visto lo que ‘Joker’ nos ha presentado. Y es a un Joker empatizable, o mejor dicho a un Arthur Fleck destrozado por una sociedad que detesta a la gente con problemas y margina a los más desfavorecidos en una ciudad sucumbida por dos mitades que conviven en la ciudad de Gotham.

Durante este viaje que presenciamos bajo la mascara de un Joaquin Phoenix soberbio, vemos en esta cinta intima, atrevida y sobre todo socialmente aterradora, como Arthur pasa de ser un marginal a todo un príncipe del crimen en potencia. Un viaje alucinante que el espectador contempla y entiende por que llega a ser el alter ego de Batman, sobre todo bajo un final asombroso que te deja boquiabierto.

La película habla de muchos temas, demasiados, y todos ellos son tanto necesarios como bien llevados por una dirección simplemente perfecta y sin nada que objetar. Porque, siendo honestos, no es nada fácil sucumbir a un viaje por el interior de la mente de un psicópata durante sus dos horas de metraje llevándonos a contemplar aparentemente escenas sin sentido, pero al final cada parte suma para la explosión final que veremos en el film.

Ahora, todo esto no habría sido posible sin el gran hacer de tres partes muy importantes de ‘Joker’. Lo primero sería la brillante dirección de su director y guionista Todd Phillis, quien tras dirigir comedias gamberras (al buen estilo Joker de los comics, coincidencia) ha cambiado de tercio para mostrarnos una dirección sensible y dura al mismo tiempo, con muchos matices y un tempo perfecto para ver ese cambio de personaje que nos deja algunas de las imágenes que más se van a recordar durante los próximo años.

Lo segundo, la magistral interpretación de Joaquin Phoenix que se acaba de cargar de un plumazo toda opción de tener un rival serio de cara a su candidatura a los Oscars de este año. Simplemente es de época lo que vemos hacer a Phoenix cuando pensábamos que ya habíamos visto todo el talento que este actor podía ofrecernos. Pero al parecer se ve que estaba dejando para el final está memorable interpretación sobre el príncipe payaso. Phoenix nos entrega la que puede ser la mejor versión hardcore que llegaremos a ver de un Joker en nuestro tiempo, y mira que Jared Leto lo intento, pero se quedó entre medias en un camino bastante peliagudo. Phoenix muestra en su trabajo interpretativo unos recursos fantásticos llenos de gestos, bailes y risas aterradoras que nos acompañan durante todo el metraje haciendo de está interpretación algo mágico y pulido al que no se puede dejar de observar.

Y ya en tercer y último lugar tenemos la figura de Martin Scorsese. Lo sabemos, finalmente el director y productor decidió salirse del proyecto hace varios meses. Pero está claro que sin su esencia no habríamos tenido este Joker. ¿O acaso nadie ve en ‘Joker’ lo que vimos en películas como ‘El rey de la comedia’ o ‘Taxi Driver’? El guiño es palpable y el acabado final es para nada envidiable a lo que Scorsese nos entrego hace más de treinta años.

Llegados a este punto es cuando realmente no solo os pregunto cuantas veces vuestros amigos os han hablado de lo que ha sido para ellos ‘Joker’ o de cuantas veces habéis visto alguna reseña sobre la película. No, no me limitare a eso, pero si a preguntaros… ¿Qué hacéis leyendo esta crítica y por que no estáis ya en el cine viendo esta película?

Calificación: 10/10

Por Mario Carbajosa