Pues vuelvo a la carga con ‘Géminis’. La nueva película co-protagonizada por Will Smith y Will Smith, dirigida por Ang Lee.

Ya os digo que me puse lentillas y pude verla bien con las gafas 3D, al contrario que algunos compañeros que estuvieron todo el film debatiéndose entre la vida y la muerte con gafa sobrepuesta a gafa, sin saber qué hacer.

La peli destaca por sus innovaciones tecnológicas (algunas no tan nuevas, pero igualmente de innovadoras al combinarlas con otras). Las tres más destacables son el HFR, el 3D y la generación totalmente digital de la versión joven del actor protagonista.

Y es que no solo nos pasaron la peli, si no que unos días antes nos hicieron una presentación de este nuevo sistema y pudimos ver un coloquio con Will, Ang Lee y el productor Jerry Bruckheimer.

La película me parece que pasará sin más, sin pena ni gloria, ya que la historia y el guión flojean un poquito pero las nuevas tecnologías y la nueva forma de componer imágenes realzan un poco el valor del filme. Lo que pasa que eso no es todo, vale que vemos cosas que nos resultan extrañas en el cine como por ejemplo que todo, absolutamente todo esté enfocado, sin un resquicio de desenfoque que te haga ver dónde termina la profundidad de campo o movimientos muy fluidos más típicos de vídeo o de TV que de cine (esto es gracias al HFR) que si vas predispuesto te gusta por ver algo nuevo pero si vas a machete con la peli pues dirás que se parece a algún telefilme de las cuatro de la tarde de echar la siesta.

A mí me gustó. Me parece guay el poder tener nuevas formas y tecnologías en el cine y no tener que trabajar y ver siempre lo mismo. Ese primer plano con todo lo demás desenfocado, las peleas a puñetazo limpio donde se ve más el movimiento borroso que otra cosa, el tener que mirar sí o sí a donde el foquista a decidido enfocar y no al sitio del frame que a ti te apetezca…

Todo eso lo tenemos en ‘Géminis’ (Gemini Man). Planos repletos de acción y movimiento donde ABSOLUTAMENTE TODO está en foco y puedes mirar a donde te plazca. La pelea con la moto me pareció sublime con ese ratio de fotogramas tan alto, la pelea en las catacumbas donde ves perfectamente los golpes y deformaciones del cuerpo cuando los reciben, las explosiones con todos los trozos de madera volando, los disparos, las mirillas de las armas en primera persona, los espejos…

También quiero centrarme en la maravillosidad de la generación de Will Smith de jóven. No me gustaría que se estandarizara este método porque eso significa que en vez de caras nuevas en el cine veríamos los mismos actores pesados de siempre, pero en jóvenes, aunque en situaciones como estas donde el guión necesita al mismo personaje de joven y más adulto, pues me fascina. Tengo que decir que todo está generado de cero por ordenador. No es aquello de que cojan la cara del Will actual y le modifiquen cosas, no, todo es desde cero, incluido cada poro de la piel o cada lágrima que sale de los ojos del joven. Y os puedo asegurar que en ningún momento vais a decir, bua, que falso, se ve que es por ordenador, porque no, no se aprecia en ningún momento. (Siempre y cuando lo veáis en el cine con el 3D y el HFR).

Ya para terminar me gustaría que os deis cuenta de que toda la crítica/crónica ha ido enfocada a las nuevas tecnologías y nada de la peli. Es una pena, pero es así. De la peli no puedo remarcar nada, ninguna escena que diga, bua, quedará para la posteridad, o que magnífica interpretación de este actor o actriz o qué grandioso Ang Lee dirigiendo esta pieza… Lo siento y me molesta mucho, pero no es así, esta peli creo que es más un experimento tecnológico (que ya me gusta que lo sea) más que una gran historia.

Eso sí, no me seáis de IQ bajo y os pongáis a ver esta peli, pirateada en casa. Si la vais a ver que sea en el cine, en 3D y en HFR (soy anti 3D hasta la médula, pero en esta ocasión es lo que hay que hacer porque si no, no tiene sentido).

Calificación: 6/10

Por Alex Mas