Desde hace bastantes años la presencia de un buen action hero ha desaparecido de nuestras pantallas. Y demasiado atrás quedan personajes o películas como las que pudimos ver en los 90´s con ‘El último gran héroe‘ (1993, John McTiernan). Aquella época pertenecía a Van Damme, Stallone y Schwarzenegger. Y reconozcámoslo. No tiene nada que ver los héroes de aquella época con los de ahora. O ¿acaso no resulta raro situar en el mismo escalafón de héroes a Schwarzenegger y Robert Downey Jr.? (por mucho que ame a Downey Jr., lo juro).

Sin embargo, en esta época podemos resaltar sus versiones actuales con: Dwayne Johnson, Jason Statham o Vin Diesel. Siendo quizás Johnson, el que mayor fama y prestigio haya alcanzado. Pero aquí si que me gustaría romper una lanza a favor de Vin Diesel.

Diesel, lleva ya unas cuantas décadas demostrando que tiene ojo para la elección de personajes atrayentes para el público. Al actor le conocemos mayoritariamente por la saga ‘A todo gas‘. Y razón no faltaría. Ya van DIEZ las películas que completan esta interminable saga que va camino de situarse como una de las más extensas de Hollywood. Pero olvidemos por un segundo esta saga, y centrémonos en los éxitos cosechados anteriormente.

El gigante de hierro‘ (Brad Bird, 1999), ‘Pitch Black‘ (David Twohy, 2000), ‘xXx‘ (Rob Cohen, 2002), ‘Las crónicas de Riddick‘ (David Twohy, 2004), ‘Guardianes de la galaxia‘ (James Gun, 2014) o ‘Vengadores: Endgame‘ (Anthony y Joe Russon, 2019), pertenecen a la filmografía de este actor, que a mi parecer va a sumar una más a la lista con ‘Bloodshot‘ (Dave Wilson, 2020).

Se que mencionar a Diesel hace que mucha gente mire para otro lado, o bien no le de valor a sus metrajes, y siendo honesto, reconozco que al principio viendo algunos tráilers, e informándome sobre el film, no pareció entusiasmarme demasiado. Pero una vez visionada su película. Me ha recordado al Vin Diesel de sus comienzos con aquel xXx que interesaba a los amantes de la acción trepidante.

Con este film, he vuelto a ser presente de la esencia del action heroe que desde la llegada de los superhéroes parece haberse disipado. Dejando únicamente tintes de su carácter en películas como ‘Dredd‘ (Pete Travis, 2012) o ‘John Wick‘ (Chad Stahelski, David Leitch, 2014).

Lo sé, ‘Bloodshot’ no es que precisamente hable de un humano al uso. Lo sé. Pero contempla una esencia entre la simbiosis del superhéroe con héroes pasados.

Hablo de un film que, aunque suene raro mencionarlo, me ha mantenido durante sus dos horas de metraje totalmente entretenido. Echo, que desde hace bastante tiempo no me ocurría con el visionado de una película de acción. Sin embargo, este film lo consigue y cumple con creces su cometido.

La película no se complica en la mayoría de sus bases, pero sí nos presenta un metraje donde vemos la caída a los infiernos de un héroe, de cómo este resurge gracias al poder de un avanzado sistema de nanobots que le permitirán ser prácticamente imparable, y de como lleva a cabo su venganza. Pero lo curioso de esta sinopsis, es que normalmente el desarrollo de este argumento, normalmente se lleva hora y media de metraje. Sin embargo en ‘Bloodshot’ se lo ventila en tan solo media hora, porque lo que nos quiere contar el film es otra historia. Una historia del control sobre uno mismo, y de lo manipulable que somos ante las adversidades que se nos escapan de las manos. Y hasta aquí, poco más puede contarse de un film que a poco, desvelaría giros interesantes del metraje.

‘Bloodshot’ podría ser destacado (ya sea en partes positivas y negativas) en tres fases del metraje.

La primera: es que estamos ante una muy buena adaptación del comic creado por Kevin VanHook, Don Perlin y Bob Layton para Valiant Comics. Por lo que hablamos de una historia comiquera fuera del mundo Marvel o DC.

La segunda: es la presencia de un director novel como Dave Wilson, que por partes nos entrega interesantes apuestas creativas, aunque por otras se limita en algunas escenas de acción, que presumiblemente será consecuencia de un escaso presupuesto que no pasa de los 40 millones de dólares. Igualmente, hablamos de un director que viene directamente de la dirección de efectos digitales de videojuegos tan prestigiosos como The Division, alguno de la saga Star Wars y Halo entre otros. Pero lo que más destacaría seria su capítulo dirigido para en ‘Love, Death & Robots‘. Toda una seriaza de Netflix producida por David Fincher, que para el recuerdo se marca, lo que en mi opinión, es el gran capitulo de la temporada; Sonnie’s Edge.

La tercera: la química entre los personajes. Cada personaje esta bien definido. No penséis que vayan a ser los más complejos del universo, porque no lo son. Aquí hay buenos y malos, y nada les hará cambiar de opinión. Una definición clara que no molesta y que sienta bien a esta historia de acción, que mezcla buenas partes de comedia e intriga.

En resumidas cuentas, hablo de una película muy entretenida que hará las delicias de los amantes de la acción pura y dura. Que por partes tiene una sensibilidad interesante con la presencia de la música compuesta por Steve Jablonsky, el papel de Eiza González y la historia paralela del soldado que pierde a su amada. Hablo de una película que no pretende ser más de lo que muestra. Sin aspavientos y sin la intención de demostrar ser una película revolucionaria, sino más bien un producto destinado al bloockbuster, directo a entretener a sus espectadores. Una combinación que le sienta como anillo al dedo a ‘Bloodshot’

Calificación: 7/10

Por Mario Carbajosa