Jennifer Lawrence vuelve a coronarse en lo más alto de la taquilla con esta adaptación de la novela de espionaje escrita por Jason Matthews y dirigida por Francis Lawrence. Tras el éxito de la saga juvenil ‘Los juegos del hambre’ (Francis Lawrence, 2008), la actriz vuelve a embarcarse en otro proyecto con el director demostrando que esta pareja cinematográfica (director y actriz) funciona.

En su primer fin de semana en taquilla, este largometraje ha debutado con más de 1,6 millones de espectadores y más de 404 pantallas lo que corrobora que tener a Jennifer entre el elenco de actores es más que una apuesta segura.

Cabe destacar que el personaje de Dominika Egorova (Jennifer Lawrence) nos da una propuesta más madura, adulta y sensual que la que estamos acostumbrados. La resaca de ‘Los juegos del hambre’ choca con este nuevo largometraje que ha elegido hacer hincapié en una promoción con más crudeza y erotismo como pocas se han visto en los últimos años.

Pero vamos a lo importante, en primer lugar, el ritmo narrativo. Dos horas y veinte minutos de película en los que nos encontramos con un ritmo caviloso y ensimismado, un ritmo lento que nos deleita con la importancia de lo que cuenta y sobre todo en la tragedia. Donde los detalles son los protagonistas ya que tienen en pantalla el tiempo suficiente como para que no se quede nada en el tintero.

En cuanto al elenco de actores que dan forma a “Gorrión rojo”, cada uno de ellos juega un papel importante. La protagonista, Dominika Egorova (Jennifer Lawrence), como he mencionado en líneas anteriores, es una bailarina rusa con una trayectoria digamos que impecable pero que se ve teñida de tragedia cuando sufre un accidente en plena escena. Para salvar su vida deberá venderse a su patria y convertirse en una espía rusa o como se muestra en la película, en un Gorrión. Los Gorriones, agentes que conseguirán todo lo que quieran a través del arte de la seducción y del sexo si cabe. El papel de Dominika se nos mostrará en los primeros minutos de la cinta envueltos en momentos bruscos y morbosos. Forzada por las autoridades rusas, hará todo lo que esté en su mano para no perder sus privilegios y mantener a su madre a salvo. Hay que destacar la entrada de su compañero a escena, el personaje Nate Nash, protagonizado por Joel Edgerton, un agente de la CIA destinado en Rusia, encargado de controlar a los activos de la zona; uno de esos activos es un topo infiltrado en los servicios de inteligencia rusos, Nate, que a primer vista parecerá incapaz de mostrar ningún sentimiento por nadie, a medida que se desarrolla la trama nos mostrará otra cara. El papel de Dominika (Jennifer Lawrence) será fundamental para descubrir la identidad de ese topo, lo que no sabe es que su acercamiento a Nate Nash (Joel Edgerton) los envolverá en un laberinto de atracción sexual, engaños y amenazas. Una lucha entre naciones a la que ambos pondrán en peligro.

En conclusión ‘Gorrión Rojo’ deja atrás cualquier atisbo de las corrientes artísticas y cinematográficas del siglo XX donde aquellos que esperan un thriller de los años noventa con toques eróticos irán mal encaminados. Una femme fatal de un cine negro que queda atrás y que da paso a un largometraje con toques de actualidad donde juega un papel importante la maquinaria del Estado. Una muestra de la atmósfera fría de la Rusia de Putin, un thriller de espionaje que destaca por tener a una protagonista femenina que rompe las reglas, que utiliza la violencia en vez de su físico para conseguir lo que quiere. Una película con una acción que resurge del sufrimiento físico y la tortura.

Una película para todos los públicos pero que llegará más a aquellos que tengan necesidad de sentir emociones digamos que “diferentes”.

Por Marta Rodríguez Flores
Calificación: 8/10