Este mes de junio, desde día 12 al 17, el Palacio de la Prensa ha acogido la edición número 20 del Festival de Cine Alemán, en Madrid. Y hemos podido asistir.

Gracias a este festival, los amantes del cine han podido disfrutar de cinco días de grandes piezas audiovisuales de diferente tipo procedentes del país alemán. Además, por si eso fuera poco, el público ha podido disfrutar de agradables coloquios con los directores, actores y guionistas de algunas de estas obras.

Durante estos días, el Palacio de la Prensa se ha llenado de personas que, de forma sencilla y como si se tratase de unas sesiones de cine habitual, han accedido a las proyecciones que más han podido llamar su atención de las mostradas en la cartelera.

Además, por si esto fuera poco, los organizadores de dicho evento en su página web, ofrecen la posibilidad de que los espectadores elijan cuál es la película que más le ha gustado del evento, generando una especie de concurso en donde podrán ganar premios con los que seguir disfrutando de su lado más cinematográfico.

En estos cinco días llenos de cultura visual procedente de Alemania, las piezas mostradas se han clasificado en siete categorías: largometraje, ciclo ANGST, cortometraje, next generation short tiger 2018, infantil y documental.

Es decir, no solo hemos tenido la oportunidad de ver películas que hayan mostrado las desgracias que el pueblo alemán vivió durante la II Guerra Mundial (como se muestra en ‘El Capitán’, uno de los largometrajes emitidos durante esta edición en donde el director Robert Schwentke, ha querido introducir al público en los pensamientos y sentimientos de un soldado del régimen nazi), sino de disfrutar de diferentes dramas, thrillers, comedias y aventuras que pueden desarrollarse bajo el marco del cine europeo.

Por un lado, podemos reseñar el ciclo ANGST y lo nombrado como Netx Generation Short Tiger 2018.

El primero de estos ciclos, se caracterizó por mostrar obras relacionadas con el cine de terror. En esta sección, se mezclaron títulos actuales de esta década (‘Hagazussa’) a la misma vez que ofrecieron a los espectadores la oportunidad de disfrutar de grandes clásicos del cine expresionista alemán: ‘El testamento del Dr. Mabuse’ o ‘Nosferatu’.

Este último detalle es simplemente algo sensacional para los cinéfilos y profesionales del cine que conocen a la perfección este movimiento cinematográfico como uno de los primeros surgidos en Europa.

Por otro lado, la Next Generation Short Tiger es una sección que se encuentra incluída dentro de los cortometrajes, en donde se han mostrado piezas audiovisuales que no llegan a los cinco minutos de duración y que han sido galardonadas con el premio SHORT TIGER del FFA.

Dentro de la categoría largometrajes, las diferentes opciones que han sido mostradas durante estos cinco días se han adaptado al gusto de cualquier espectador casi con total seguridad.

La película que inauguró este evento fue ‘En tránsito’ en donde el director Christian Petzold vuelve a mostrar una cruda visión de cómo era la situación del país y de las personas que habitaban en él durante el periodo de duración de la II Guerra Mundial.

Sin embargo, siguiendo por la vertiente de películas que reflejan parte de la historia, ‘La Revolución Silenciosa’ de Lars Kraume ha querido avanzar un poco más y adentrarse en un tema que no ha sido tan explorado dentro del cine y es cómo era la situación de unos jóvenes en Alemania en el año 1956, cuando todavía el muro no había sido levantado pero la guerra si había finalizado.

Sin embargo, como hemos mencionado anteriormente, no solo han sido las películas históricas, las cuales hemos podido disfrutar en este festival, los road trips o los viajes de aventuras personales despojándote del resto de tus pertenecias, no es solo una temática que se muestra en Hollywood y esto ha quedado claro con títulos como ‘303’ o ‘Ella y Nell’.

¿Qué considero que ha caracterizado a las piezas emitidas en este festival de cine alemán? La delicadeza y la exploración cinematográfica. Tener la oportunidad de disfrutar varios días de películas de un mismo país europeo, por muy diversas que sean, muestran otros aspectos del cine que no vamos a encontrar fuera de este contexto.

Es decir, estamos acostumbrados normalmente, a disfrutar en su inmensa mayoría de un cine proveniente de América del Norte que, independientemente de que pueda ser o no más alternativo o más independiente, tiene un sesgo cultural diferente.

Esto último obviamente no tiene nada de malo pero es muy gratificante pensar en cómo puede ser tratado el cine de diferentes formas y cómo la historia o las diferentes formas de pensar y actuar que solo aportan los conocimientos y la educación que te ofrece un país, puede mostrarte productos tan diferentes.

Y, para finalizar, y como opinión personal considero que cualquier persona que no haya podido asistir a este festival y sea amante del cine de terror y el thriller psicológico debe ver (cuando tenga la oportunidad) ‘Cuatro Manos’ de Oliver Kienle.

En esta película se nos muestra cuáles son los traumas que puede llegar a generar ver el asesinato de un ser querido. En este caso, son dos hermanas que, siendo niñas, ven como asesinan a su madre. La historia que posteriormente se narra, tiene lugar 20 años después de este suceso, cuando los asesinos han cumplido condena y van a salir de la cárcel.

Durante el coloquio de esta película el director Oliver Kienle mostró al público sus intenciones con este filme: cómo debe ser un duelo y cuál es la mejor forma de aceptar esta situación (añadiéndole elementos fantásticos, por supuesto).

En definitiva, la edición número 20 del Festival de Cine Alemán a la que se ha podido asistir en Madrid estos días ha sido un evento transcurrido en donde estoy segura de que el público (muy numeroso) ha disfrutado de estas grandes obras audiovisuales.

Por Andrea Cay