‘Peaky Blinders’: ya el nombre es pegadizo. Estamos en una edad dorada para las series y es que la calidad de éstas ha mejorado muchísimo con el paso del tiempo. Tomemos por ejemplo esta serie de gangsters con ascendencia gitana del norte de Inglaterra; ¿por qué esta premisa nos debería enganchar? Por qué ya no se trata tanto de el qué, si no del cómo. ‘Peaky Blinders’ desarrolla unos personajes profundos e interesantes, cuida la fotografía y hace que avance la trama con un guion bastante trabajado.

La serie está basada en una banda juvenil bastante violenta que existió de verdad. Algunos historiadores dicen que el nombre proviene del hecho de que el grupo se cosía cuchillas dentro de las viseras de las gorras. Otros dicen que viene simplemente por el estilo de gorras con visera que en inglés se llaman peaky. Carl Chinn, historiador que ha estudiado mucho sobre esta banda callejera, tanto que ha escrito el libro, ‘The Real Peaky Blinders’, dice que los verdaderos aparecieron en 1890 cuando las cuchillas, y éstas serían demasiado caras para ellos.

Mientras que las serie está ubicada en 1920 y ese punto de cuchillas queda bastante bien. En una entrevista para el Birmingham Live, nos cuenta Chinn que no escribe sobre la serie si no, sobre la gente real detrás de la historia y que lo que ha descubierto sobre ellos es tan vicioso o más que la serie. Siempre es curioso ver las libertades creativas que se toman los guionistas que adaptan hechos reales o libros a series o películas. En este caso Steven Knight, Toby Finlay y Stephen Russel decidieron respetar el atuendo característico de los Peaky Blinders verdaderos manteniendo las chaquetas a medida, capote de solapa, chalecos con botones, pañuelos de seda, pantalones de campana, botas de cuero y claro está, las gorras planas con visera. También mantienen que son de barrios bajos, más concretamente de Adderley, Bordesley y Small Heath. En este último se encuentra el pub del clan Shelby. Tanto en la serie como en la vida real cometían fraude, soborno, contrabando, secuestro, robos y apuestas. En ambos expanden sus negocios por hipódromos de manera violenta y en ambos suelen tener peso las mujeres como matriarcas que mantenían el orden en casa. Pero en la vida real los gangsters juveniles eran mucho más violentos hasta el punto de maltratar a sus parejas, pegar a borrachos y tirarlos al río y demás barbaridades. El más feroz de todos fue Billy Kimber.

Para los que habéis visto la serie, sí, es el archienemigo de Thomas Shelby en la primera temporada. Para quien no, aquí otro punto a añadir sobre la grandeza de la serie. Han creado un personaje tan completo y con tanto desparpajo que es difícil creerse que es un mafioso horrible. A veces nos encandila tanto el personaje, que se nos olvida. Quizás por eso Thomas Shelby es mejor y peor en muchos aspectos que el que se supone que era el peor de todos y el líder en la vida real, Billy Kimber. Thomas Shelby, al igual que los otros personajes como el inspector Chester Campbell e incluso las mujeres fuertes como Grace Burgess, agente secreto, y la tía y matriarca del clan Shelby, Polly Gray, son dinámicos y nos hacen engancharnos a sus tramas enseguida. La fotografía no tiene nada que envidiarle al impecable desarrollo de personajes y el potente guion, ya que ya desde la primera temporada, que fue bastante barata, tiene una estética impecable. A partir de la segunda temporada se ve una considerable mejora, en gran parte gracias al incremento de presupuesto destinado a la serie. También hay que añadir la atrevida, pero fuerte apuesta por música rock contemporánea en la serie de la mano de músicos como Nick Cave, PJ Harvey o The White Stripes.

Parece mentira que Steven Knight tuvo este proyecto aparcado durante unos 20 años hasta poder conseguir el reconocimiento y apoyo suficientes de la industria para llevar esta gran serie a cabo. Ahora muchos actores como Tom Hardy o Adrien Brody quieren formar parte de esta aventura encarándose con el mismísimo líder del clan Shelby. Una aventura que no nos debemos perder.

Por Vibha D.M.