El día de reyes Netflix España nos regaló la saga completa de Harry Potter. Para los fans de los personajes creados por J.K. Rowling este fue motivo más que suficiente para ponernos nuestros pijamas de Hogwarts y no salir de casa (venga, no lo neguéis, algún pijama tenéis). Apenas un mes después HBO decidió hacer lo mismo. Por si alguien se quedó a mitad de saga, ya no quedarían excusas. Esto fue motivo suficiente para apuntarme a un concurso del mundo de Rowling con sus rondas eliminatorias y todo. Como no, el quiz se celebró en el Pudding Bar tematizado. Esto me despierta varias preguntas. ¿Funciona tener toda la saga en dos plataformas VOD? ¿Hay suficientes espectadores para esto? ¿Por qué comprar los derechos de esta manera? HBO tiene Juego de Tronos y bueno, de friki a friki y frikeo porque me toca. Tiene algo de sentido. En Barcelona, las galerías Maldà se están convirtiendo en un ‘Callejón Diagon’ a la española y claro, tiene tiendas de Harry Potter y también una de Juego de Tronos. ¿Qué excusa tiene Netflix para apostar por esto? Netflix no va tanto por nichos como a por masas. Es como si el frikismo ya no fuera un nicho, sino un producto de masas.

La palabra ‘friki’ viene del inglés ‘freaky’ que significa extraño, inusual, espantoso.

En los últimos años se ha visto un fuerte crecimiento de comic-cons, salones de cine, de series, de manga, de todo. La gente se tatúa imágenes, logos, y marketing de sus series, películas, comics y libros preferidos. Ser friki es el nuevo normal. Lo raro es no perder la cabeza por algo irreal. Quizás tras la cruda crisis la gente necesitaba creer en algo, quizás el mundo se está convirtiendo en un lugar más hostil y ser friki es amor. Hace poco asistí a un evento de startups y no entiendo muy bien por qué, pero había un hombre disfrazado de astronauta. Los empresarios que andaban por allí le paraban y se sacaban selfies con este hombre disfrazado. Mientras en otras situaciones como algunos deportes se crean hooligans, en el mundo de los comics se crean frikis que a su vez crean convenciones y demás espacios donde poder disfrutar de sus ilusiones en paz y donde poder sentirse seguros soñando.

Según Pottermore, más o menos como una biblia para los amantes del universo Potter: “Harry Potter ha alcanzado un gran hito este año, con más de 500 millones de libros vendidos en todo el mundo, en 80 idiomas y 7 países.”  

Yo tuve la suerte de tener 11 años cuando mi tía viajo a Londres por primera vez y me trajo “Harry Potter and the Philosophers Stone.” Me lo leí en menos de una semana. Fue el primer libro que devoraba, y desde entonces mi ‘frikismo’ por la lectura no ha hecho más que crecer. Ese libro me había cambiado la vida. No solo porque había encontrado en él a un niño tan perdido e incomprendido como yo al que una carta le había salvado la vida. Empecé a creer que esa carta me llegaría algún día (me llego con 30 años…mejor tarde que nunca), si no, también, porque en la lectura había encontrado una vía de escape, un lugar seguro donde poder irme cada día un rato sin que nadie me pudiera decir nada. Desde entonces cada cumpleaños hasta los 17 años incluía como regalo el siguiente libro de la saga y desde entonces que soy friki incondicional del mundo Harry Potter. Igual ese es el secreto, ser friki no tiene por qué significar ser raro, puede ser creer en algo, ampliar horizontes y tolerar a gente distinta a ti. Friki tiene un sinfín de significados hoy en día pero me aventuraría a decir que si tienes pasión por algo que significa mucho para ti, sea por la razón que sea, eres friki.

Admitiré que hasta que no aparecieron los filmes en las plataformas VOD no las había visto todas. Siempre fui más de hacer colas a media noche en librerías para ser de las primeras en leer las nuevas entregas. Pero no están nada mal estas películas y mi preferida la dirigida por Alfonso Cuarón “Harry Potter y el Prisionero de Azkaban”. Fui a los estudios en Londres antes de ver las películas, y por eso las estoy disfrutando mucho más ya que adquieren el valor añadido de haber visto todo en vivo y en directo. Sufrí mucho en Warner Bros Studios cuando me pusieron el sombrero seleccionador por si me colocaba en la casa equivocada, pero no, me puso en Gryffindor. ¡¿Si, friki fan total…y que?! ¿De qué eres freak tú?

Y hasta aquí el rincón de pensar de este mes dedicado a una historia que me consiguió que me sintiera acompañada para el resto de mi vida. Quizás por eso creo tanto en el mundo audiovisual, porque es ésta parte la que me hace seguir creyendo en lo que hago…la magia de entrar en las vidas de la gente.

Como siempre, os animo a reflexionar en este mundo donde casi todo se nos da mascado.

Por Vibha D.M.