Nueva era, nuevos personajes y hasta nuevo humor. Así comienza esta expansión del mundo ‘Men In Black‘ en ‘Men In Black: International‘. La cuarta entrega de la saga (dirigida esta vez por F. Gray Gray), que llega con más de veinte años de diferencia respecto a su primera película estrenada allá por el 1997 con Barry Sonnenfeld dirigiendo a un recién salido de ‘El príncipe de Bel-Air’, Will Smith, y a un actor que cuatro años atrás había ganado el Oscar por El fugitivo, Tommy Lee Jones.

El comienzo de la saga fue un lujazo para los fanáticos del cine de género, notándose claramente que detrás de toda esta historia se encontraba produciendo Spielberg. El ritmo de aquel ‘Men In Black’ era vertiginoso, divertido y bastante disfrutable en todos los sentidos. Will Smith cumplía fantásticamente su papel de chico malo y gamberro, mientras Tommy Lee Jones era un perfecto padrino de ceremonias que se encargaba de llevar la batuta más seria del film, pero sin perder un gran sentido del humor que finalmente acabó caracterizando a esta entrañable pareja. Esa gran química la pudimos presenciar también en su segunda (y un poco fallida entrega) y tercera entrega, que contó con un Josh Broslin encarnando al Tommy Lee Jones del pasado. Dicho esto… ¿Qué ha pasado con esa química en ‘Men In Black: International’?

Realmente cuesta imaginarse un MIB sin Smith y Jones, y tras ver esta cuarta entrega, aún más. Hablamos de que ‘Men In Black: International’ es una película que no cuenta ni con sus actores principales, ni tampoco con el director que ha estado detrás de la saga durante las otras tres entregas anteriores. Matizando ese aspecto, por ello tanto el tono, la dirección, como el guion, se ven bastante distintos a lo que fue la saga. Pero lo que no sabíamos es que el cambio iba a ser tan notorioso y sobre todo tan para mal.

Realmente la película tiene todas las casillas marcadas en cuanto a que podía salir mal en el resultado final de la película. Hablamos de que sus tres actores Chris Hemsworth, Tessa Thompson y Liam Neeson, cuentan con una gran trayectoria como para poder indicar que esa área estaría bien cubierta. Pero principalmente esta es la parte que más flaquea en toda la historia.

Chris Hemsworth está bastante flojo y su personaje se desliga totalmente del carisma que llegó a tener Tommy Lee Jones, ya que en esta entrega el papel de Hemsworth podría asimilarse al de Jones… pero con la diferencia de que este interpreta a un agente de unos 35 años siendo la estrella del MIB en horas bajas… ¿Y por que está en horas bajas? Aún no lo sabemos ni una vez acabada la peli. Pero claro, tampoco se le muestra al personaje como llegó a ser en otra época, por lo que cuesta imaginarse la evolución de un personaje que durante toda la peli se queda plano. Sin embargo el papel de Tessa Thompson, quien intenta emular el rol de Will Smith. Es un poco más aprovechable, pero sin llegar a ser tan cool como lo fue en su día Will Smith. Además en esta entrega Thompson interpreta a un personaje friki de los aliens desde bien jovencita. Lo que esto nos lleva a…. ¡Ok! ¿Siempre fue friki, pero por ello sabe trepar por rocas y disparar cuando no ha tenido ni una semana de entrenamiento? Incoherencias que durante toda la película piensas una y otra vez, al igual de llamar la película Men In Black y en buena parte de la película vemos a sus protagonistas sin el traje y pareciendo un James Bond en potencia.

Pero bueno, a pesar de estas diferencias y de que la película quizás no haya llegado al nivel que se esperaba. Podemos decir que la peli es un entretenimiento espacial disfrutable sobre todo para los más peques de la casa.

Calificación: 5/10

Por Mario Carbajosa