Este 24 de mayo llega a los cines ‘El hijo’, lo nuevo de David Yarovesky (‘The Hive’). Un dato destacable dentro de la producción de este título, es la fuerte presencia de los ya conocidos Gunn. En este caso, estamos ante la última película de James Gunn (‘Guardianes de la Galaxia’) como productor y de Brian y Mark Gunn (‘2gether’) como guionistas.

Antes de comentar si el filme en grandes rasgos es mejor o peor, es necesario destacar que, lo que es indudable, es que el planteamiento de ‘El hijo’ supone una pequeña revolución dentro del género de los superhéroes.

Nos encontramos ante una familia de la América profunda, de esas que viven en casas sin nada alrededor más que hierba seca amarillenta y un establo que, por las noches, parece un sitio bastante siniestro y que durante el día es el lugar donde el padre de familia y su hijo pasan las horas convertidos en granjeros. Nos suena un poco, ¿no?

Si a esto, le añadimos que la película comienza con la caída de una especie de OVNI en dicha granja, la reminiscencia a ‘Smallville’ y a los inicios de Superman son evidentes. Sin embargo, aquí terminan las simitudes.

En este caso, nos encontramos con Brandon, interpretado por Jackson A. Dunn, que aparentemente es un chico de 12 años normal y corriente. En los primeros minutos del filme, se desarrollan varios sucesos que hacen que Brandon se dé cuenta de que no es un preadolescente normal.

Y, como estamos acostumbrados en el cine de superhéroes, en esta ocasión la persona afectada descubre que tiene la forma de ayudar a la gente con el don que tiene, que en algunos momentos saldrá mejor o peor, pero el fondo es bueno. Aquí, contamos con un adolescente que acaba de darse cuenta de que es mejor que el resto de personas. Entonces, ¿por qué iba a hacer el bien y no pensar en su placer?

El planteamiento de esta película, a mí personalmente, me parece muy acertado, optar por esta perspectiva y darle una vuelta a la fórmula es un acierto. Quizás, el desarrollo del guion es donde pierde mayor fuerza, pudiendo funcionar mejor como piloto de una serie que como una película.

Otra reminiscencia importante a destacar está en el uso de la imagen. El predominio de los tonos oscuros y la importancia del rojo se encuentra dentro de esa gama cromática por la que está optando la ciencia ficción últimamente que evoca nostálgicamente a la década ochentera. Ofreciendo de esta forma un producto audiovisual siniestro que sigue los estilos de ‘It’ o ‘Stranger Things’.

Esto último da un gran valor visual a la película.

En definitiva, no creo que pase a la historia dentro de su género ni tenga tanta repercusión como otros títulos de superhéroes. Sin embargo, si lo que buscas es un buen planteamiento y un producto completamente entretenido, no dudes en ir a verla porque no te va a decepcionar.

Calificación: 6,5/10

Por Andrea Cay