Diez años después del exitazo viral de ‘Cloverfield’ allá por el 2008, llega su tercera, y puede que aparente última entrega, ‘The Cloverfield Paradox’. El tercer film que completa esta saga bastante extraña, que inició su andadura de la mejor manera posible bajo la dirección de Matt Reeves y un hype tremendo (gracias en parte a su narrativa found footage) que se centraba en el ataque devastador a manos de un monstruo en plena ciudad de New YorkSin duda su gran virtud fue la magnífica campaña viral que J.J. Abrams y todo su equipo de Bad Robot diseñaron para el espectador que durante meses se mantuvo expectante hasta el día del estreno cuando todo el mundo se quedó atrapado por su estética y fresca visión. Sin duda el film cosechó tanto fanáticos como detractores, pero aun así, nadie puede decir que le pareció indiferente. Algo que por desgracia no podemos decir de ’10 Cloverfield Lane’.

’10 Cloverfield Lane’ fue el inicio de la verdadera monstruosidad. Si bien hasta entonces y desde que se estrenase ‘Cloverfield’, millones de fans esperaron su secuela. Y razón no les faltaba. Su historia daba pie a más y sus productores jugaron al despiste anunciando su secuela de año en año, ¿y todo para qué? Para ofrecernos ’10 Cloverfield Lane’. Un sin sentido de film que poco o nada tenía que ver con su primera entrega y llegaba sin apenas atractivos salvo el de pertenecer a un tiempo paralelo de la trama original. Tres personas en un búnker intentando sobrevivir a lo que parecía ser un ataque de algo, que al final del film resultan ser alienígenas que nada tenían que ver con el bicharraco de la película de Matt Reeves. Lo que eso nos llevó a… Ok, J.J. Abrams nos ha hecho un ‘Perdidos’. Ha estado años jugando con los fans, para al final improvisar y sacarse de la manga una continuación porque sí y sin ningún tipo de sentido. Sino para que confirmar en distintos medios que el monstruo de ‘Cloverfield’ no era nada en comparación con lo que estaría por llegar, ya que ese monstruo era una cría perdida, para luego meter naves espaciales.

Pero hablando de sin sentidos ahora nos llega ‘The Cloverfield Paradox’. El gran colmo del despropósito y finalización de la trilogía comenzada por Reeves hace diez años. Que en esta ocasión dirige Julius Onah.

Antes de nada, al inicio de la crítica me prometí a mí mismo intentar ser un poco parcial y no ir a la yugular del film. Pero es que amigos, a cada momento que pasa, más frustración nos crea haber perdido dos horas de nuestras vidas en esta gran estafa de final de trilogía ofrecida por J.J. Abrams, presentándonos de primera mano una historia que nada tiene que ver con ‘Cloverfield’ y que sin bromear ni sobre todo exagerar, es una mezcla entre ‘Prometheus’ y ‘Sunshine’, pero en peor. Es decir, imagínense; año 2020, la tierra se queda sin energía y unos astronautas viajan al espacio para intentar salvarla otorgándole energía a través de una nave espacial. Esto, aparentemente lo que les lleva es a entrecruzar sus mundos, junto a otro paralelo del que sin duda es el cachondeo máximo para el espectador.

Sin duda y es triste decirlo pero muy poco podemos sacar en positivo a este film que ya desde sus primeros minutos huele a tufo de improvisación total de la historia, y a actuaciones que ni ellos mismos se creen lo que está pasando en las escenas. A parte de la poca empatía que se crea hacia cada uno de los tripulantes de una nave, que por desgracia cuenta con un reparto bastante interesante compuesto por David Oyelowo y Daniel Brühl.

Por si fuera poco además de contener una historia poco empática y poco entretenida (ya que curiosamente, es lo que pretende este film) llegamos a su parte final (SPOILER) en el que tras diez años nos topamos con el monstruo que inició todo, mostrándolo de una manera sobrante y pareciendo una broma de mal gusto que a muchos de los fans sinceramente, nos ha parecido insúltante. Básicamente podemos decir que J.J. Abrams ha vuelto a hacernos un ‘Perdidos’ en toda regla y todos hemos vuelvo a picar.

Por Mario DC Carbajosa

Calificación: 3/10