Muchas ganas se tenía a ‘Mute’, un film dirigido por el prometedor Duncan Jones que tras presentarse al mundo con la magnifica ‘Moon’ (Duncan Jones, 2009) , bajó de la luna para traernos ‘Código fuente’ (Duncan Jones, 2011), su primer largometraje de encargo que le dio el pase para adentrárse en el mundo de brujos y orcos con ‘Warcraft’ (Duncan Jones, 2016).

Hasta aquí todo iba rodado. Es cierto que ‘Warcraft’ cosechó muchas dudas y las críticas fueron aciagas para su director. Por ese motivo, la vuelta a la ciencia ficción propiamente dicha como lo fue ‘Moon’, resultó ser una noticia del agrado de los fans de este director Británico que veían como junto a Netflix se embarcaba en una historia y ambientación al estilo ‘Blade Runner’ (Ridley Scott, 1982) , bastante interesante. Cierto es, que seguro esta asimilación del contexto futurista al mundo ideado por Ridley Scott se habría cerrado antes del poco éxito de la misma en pantalla.

De esta forma y siguiendo con las buenas nuevas de este proyecto, vimos como el tono y la historia recibía la aprobación del espectador sobre todo al saber que este proyecto contaba con un reparto interesante compuesto por Alexander Skarsgård, Paul Rudd y Justin Theroux. Entonces… ¿qué podría salir mal? … todo.

‘Mute’ está claro que es el alma de Duncan Jones servido al espectador amante de la ciencia ficción y del cine Noir. Pero al final se queda en tierra de nadie. Es como si Netflix y sus responsables hubiesen querido unir un ‘Blade Runner’ / ‘Logan’ (James Mangold, 2017), en una misma historia. El problema es que la ambientación no ayuda a la hora de comprender el porqué se ha elegido este mundo si poco tiene que ver con el recorrido de su argumentación. Bien se podría haber rodado en un mundo futurista, que en otro de los años 50. Nada aporta este mundo futurista y bien mucho tiene que ver con lo que Netflix ha hecho hasta ahora, ya que por ejemplo la historia del club y sus personajes bien podrían parecerse a lo que Netflix decidió hacer con la serie ‘Luke Cage’ (TV Serie, 2016 -).

Pero el gran problema de ‘Mute’ es que no sabe muy bien de lo que trata. En su argumento nos encontramos tres historias distintas que realmente no encajan y si bien dan incoherencias a sus personajes dejando en el aire quien es bueno, quien es malo y si lo que hacen tienen algún sentido. En este caso la única explicación coherente que daríamos es que el ser humano es capaz de hacer lo que sea por amor, pero aun así no justica para nada el devenir de cada uno de ellos. Distanciando de esta manera la frescura, dinamismo y carisma que tenia en su día sí tuvo ‘Moon’. Claro que un hándicap en ese sentido no tener a un Sam Rockwell que aporto mucho a las “interpretaciones”. Ya que en esta ocasión a pesar de contemplar un buen reparto, este resulta bastante plano. Y lo más molesto sería que ni si quiera el gran problema de nuestro protagonista, que es el no poder hablar y ser amish, no aporta demasiado a la historia.

Una pena que un film tan prometedor se haya ido al traste por simplemente no haber reducido su extenso minutaje y no haber arriesgado un poco más en su tratamiento. Sin lugar a dudas estábamos ante un trabajo muy prometedor que además venia con el sello de la dedicatoria sentimental de Duncan Jones ante su padre, el cantante David Bowie, para quien va dedicado este film.

Por Mario DC Carbajosa

Calificación 5/10