Regresa a la gran pantalla uno de los personajes de Marvel más controvertidos del cine. ‘Deadpool 2’ aterriza de nuevo, ese mercenario charlatán acompañado en esta segunda entrega por Cable (Josh Brolin) y Domino (Zazie Beetz).  La secuela directa de ‘Deadpool’ (2016, Tim Miller) está dirigida por el director David Leitch. Este personaje vestido de rojo, inmortal y con una abismal rapidez mental para soltar chistes cortos (one-liners) como nunca se había visto en las historias de superhéroes es uno de los mercenarios más “bocazas” que jamás hayamos visto y su triunfo ha sido una merecida recompensa para Ryan Reynolds (Deadpool), y es que nunca ha cesado su empeño para que el personaje cale en el público como lo ha hecho.

Esta segunda parte tiene una gran responsabilidad y es que después de habernos sorprendido con ‘Deadpool’, ¿Logrará volverlo a hacer con esta segunda parte?, lo que está claro es que esta secuela llega fuerte y con un vuelco en las cosas. Nuestro mercenario se asociará con un grupo de mutantes a los que llamará X-Force con los que intentará vencer a Cable, un soldado mutante que viaja en el tiempo para solucionar problemas del futuro (personaje totalmente opuesto a Deadpool). La caza del niño Russell (Julian Deninson), capaz de lanzar bolas de fuego y liarla muy mucho.  Nuestro protagonista se tomará como misión protegerlo y aunque esto sorprenda, en esta segunda parte, Deadpool quiere ser una buena persona…(todo lo buena que puede ser).

El largometraje arranca lleno de violencia, momentos bastante inesperados y sobre todo, unos puntos cómicos que nos dejan claro que Deadpool no cambia.  Es un arranque apoteósico en el que se nos demuestra que nuestro antihéroe favorito ha regresado y donde los créditos vienen acompañados de una canción de Celine Dione y un montaje del arranque que ya hace retumbar las risas entre las butacas.

La interpretación de Ryan Reynolds vuelve a demostrarnos que el actor está en plena forma, sabiendo convertirse de nuevo en ese Deadpool que despilfarra carisma y guasa.

Aunque es cierto, que a la secuela le falta la frescura con la que nos recibía la primera parte, nos han dado otra película que no cae en la repetición. Fragmentos sumamente serios y escenas oscuras. Acción violenta y muchos chistes que explotan en una combinación con un ritmo poco sensato y bastante demente.  Se profundiza más la personalidad del protagonista, haciéndole pasar por problemas de la vida cotidiana y dejando ver que no solo es una máquina de soltar burradas. Es cierto que esto traerá diversidad de opiniones ya que para algún seguidor de Deadpool es posible que esta profundización pueda causarle una pérdida de eso mágico que atrae del personaje.

Desde el principio. Deadpool no hace más que repetir que esta es una película familiar (en la primera repetía que era de amor), estamos de acuerdo porque una de las tramas es la formación de la familia que dará lugar a la X-Force (que por cierto, hay película confirmada). La historia familiar funciona a la perfección  ya que el casting es una maravilla y la primera misión juntos es uno de los momentazos de la película.  Domino (Zazie Beetz), una mujer que es puro nervio y que aporta uno de los poderes más chulis de la peli: la suerte. Cable (Josh Brolin), un villano que al lado de Deadpool no es tan villano, su papel no destaca mucho pero dará juego y conseguirá la unión completa de la X-Force. Sus viajes en el tiempo nos darán momentos de humor bastante brillantes.

Para terminar, hablemos del guión. Como mencionaba en líneas anteriores, a pesar de haber perdido el efecto sorpresa de la primera entrega y que algunas escenas sean parecidas a las de la primera (en mi opinión, algo que mantiene la esencia siempre es positivo), los guionistas han hecho un buen trabajo y de nuevo, los chistes sobre la industria del cine o la cultura pop o directamente sobre otras películas de superhéroes se suceden en distintas escenas dándolas un toque de humor arrancando carcajadas entre los espectadores. No nos dejemos en el tintero que la banda sonora utilizada con temas de Enya o Dolly Parton encajan a la perfección con los gags que caracterizan a Deadpool.

En definitiva, una película para toda la familia, eso si, recomiendo una buena sesión intensiva de las grandes películas de Marvel.

Puntuación: 7/10

Por Marta Rodríguez Flores