Cuenta Carolina Vita que llegó a la dirección artística por casualidad: “Hace unos años no había una formación formal en la parte de formación de arte, así que me dediqué a otras cosas”. Esta licenciada en Marketing y Publicidad nacida en Argentina y formada en Nueva York comenzó a trabajar en el cine como coach de actores y, poco a poco, se fue metiendo en el departamento de arte. A pesar de no llevar demasiados años trabajando en ello (su edad no se lo permite), cuenta con una enorme experiencia a sus espaldas, tanto en el sector publicitario como en web series y cine. De hecho, este otoño podremos ver su trabajo en la ópera prima de Santiago Requejo: ‘@buelos’, protagonizada por Carlos Iglesias, Roberto Álvarez y Ramón Barea.

¿Cómo defines la dirección de arte?

Hay una definición distinta para cada persona que me va preguntando –comienza a sonreír- porque, por ejemplo, mis padres todavía no entienden bien qué es, así que les digo que decoración y ya. Es una pregunta difícil de definir… Para mí es generar un universo que sería imposible de crear sin otros profesionales, así que, cuando me meto específicamente en la parte de la que me ocupo yo, se trata de la decoración, de la ambientación… Es una atmósfera, un universo de colores. [Piensa durante unos segundos] Una directora de arte argentina que es la que a mí más me gusta, Mercedes Alfonsín, que fue la única con la que me formé, además le agrega que tiene que ser imperceptible, que uno no tiene que darse cuenta de que algo pasó por ahí, que habla un poco del trabajo en equipo. Parte del trabajo de arte es que no se destaque, es justamente es, que si alguien crea una atmósfera, un universo, se lo crean.

¿Hay diferencias entre la decoración, la dirección de arte y el diseño de producción?

Sí… La parte de diseño de producción y dirección de arte está bien diferenciada, lo que pasa es que generalmente se dan en proyectos más grandes. Pero un director de arte, a diferencia de un decorador, tiene en cuenta más cosas. Por ejemplo, el objetivo de ese proyecto, qué es lo que se está comunicando. Se trabaja desde un guion, siempre, desde un principio. Hay algo que en cine se puede ver más claramente, pero sucede en todos los ámbitos, y es que se trabaja sobre la psicología de los personajes, las épocas… Eso también lo puede hacer un escenógrafo, pero la dirección de arte requiere un mayor conocimiento sobre el guion. Hay un montón de decisiones, y por eso se dice que son artísticas, que van más allá de levantar una pared o pintarla, que sería más el trabajo del decorador. Hay una visión general sobre el proyecto que se traduce en los pequeños detalles que tienen que ver con la historia que se está contando. Y también una comunicación muy grande con el director para entender de qué se trata cada personaje y cómo tiene que ser cada casa en detalle: esa propuesta la suele dar el director de arte, no el director.

Desde que recibes el guion hasta el primer día de rodaje, ¿qué tienes que hacer?

Todo –dice entre risas-, es más fácil el rodaje que la pre-producción. Tengo que hacer un desglose total de lo que se va a requerir: lo más importante para la productora son los presupuestos, por lo que lo primero es definir si con el dinero que hay se puede hacer lo que el director quiere. Después, defino el equipo, cuáles son los perfiles que más me convienen, y luego desarrollo el dossier de arte que, como te comentaba antes, trabajo por espacio y por personaje. Hago una descripción muy detallada de cada espacio, más allá de que existan o no las localizaciones, sobre qué tendría que suceder en cada lugar, cómo tendría que verse y lo mismo con los personajes, porque generalmente todos tienen su atrezo y sus elementos. Una vez que el director aprueba todo esto y ya se pasa al proceso de localizar, se baja esta idea a lo que realmente hay, por lo que a veces se hay muchas modificaciones. Y, cuando ya está todo esto aprobado, se empieza con el trabajo de hacer todas las compras, los alquileres, las construcciones…

¿Cuánto tiempo te ocupan estas tareas?

Depende. Yo trabajo mucho en publi, donde los tiempos son muy cortos; en cine son un poquito más holgados. Una peli de mes y medio o dos meses de rodaje que sea de época actual, con poca construcción, escenarios reales y tal, necesito mes y medio o dos meses. Pero para una publi es totalmente distinto; es una semana tengo que resolver todo sí o sí. Las reuniones con los clientes se tienen tres o cuatro días antes de rodar y ese es el margen que hay para prepararlo todo, si no son dos días…

¿Y durante el rodaje?

Hay una enorme cantidad de curro extra que se genera durante la jornada de rodaje. En cine, nos suele pasar que estamos de rodaje y de avance. Si, por ejemplo, tienes un equipo de diez personas, hay cinco en el rodaje; la otra mitad están avanzando para el día siguiente. Es un trabajo supercomplicado. En mi caso, depende del proyecto. A veces me tengo que poner a currar físicamente y a veces, por suerte, no. Y digo por suerte porque no tener que estar en el set me permite estar en el combo mirando el panorama general. Al final, mi trabajo es todo lo previo y el día del rodaje hay un equipo que lo ejecuta y yo lo tengo que supervisar, pero en los proyectos que son más pequeños me toca participar del armado, hay publicidades en los que tengo una sola persona de atrezo y me tengo que poner con ella mano a mano…

¿Cómo debería ser tu relación con el director?

Ante todo, respetuosa, porque al final son siempre diferencias de criterio. Yo con el director suelo tener una conversación superabierta y suelo recomendar las cosas que a mí me parecen, pero trato de no simplemente exponer un gusto mío sin un fundamento detrás. Y, al mismo tiempo, se tiene que tener siempre en la cabeza que la única persona que tiene el pantallazo general es el director. Creo que hay una parte que no te va a contar nunca porque no lo puede expresar entero, siempre hay algo que queda ahí y que solamente sabe la persona que está a cargo de todo. Me parece que se tiene que respetar esa jerarquía; obviamente siempre está bueno que la comunicación sea muy abierta, pero tampoco tiene la obligación de contar por qué está haciendo cada cosa.

¿Y con el director de fotografía?

Es un equipo, no hay otra. No hay manera de llevar a cabo un proyecto sin que el director de arte y el de fotografía funcionen como un equipo. Ahora, este es un mundo extremadamente machista. Hay una cantidad mucho mayor de dires de foto hombres que mujeres y la mayoría son respetuosos, pero se suele tener en la cabeza que el director de foto está por arriba del de arte y, en la práctica, sabemos que es mentira porque un departamento no sobrevive sin el otro. Esa sensación sigue estando siempre; por más majos que seamos todos, siempre está esa sensación, que viene de años, de quién está arriba de quién y en cierto momento se impone.

Has hablado de machismo, ¿por qué?

A ver, te digo… Hace cuatro años que vivo en Madrid y curro mucho y nunca nunca nunca me tocó una directora de foto, así que ahí empieza el cuento. Y no es que haya trabajado con el mismo equipo, soy freelance y trabajo para muchas productoras, con muchos realizadores y productores diferentes, y nunca me tocó trabajar con una mujer, o sea que el machismo empieza ahí.

¿Qué es lo que todavía no has hecho que te gustaría probar?

Un montón de cosas… Me gustaría trabajar en un proyecto en el que todas las profesionales que hubiera allí fueran mujeres para ver cómo es participar de algo así. No porque el ambiente vaya a ser más relajado, al revés; siempre he escuchado que las directoras o las dires de foto son mucho más exigentes, más severas… Pero estaría bueno trabajar en un entorno femenino. En general, más que un proyecto concreto, creo que tiene que ver con trabajar con ciertas personas o en un determinado género… Yo también soy bailarina, así que siempre que hay un proyecto donde hay algo de danza encubierto, me gusta mucho más. Al final lo que a mí me gusta es todo el proceso, entonces tiene más que ver con que esa peli esté buenísima más que si es de época y tiene un gran departamento de arte atrás, pero no expresa los valores que me gustan.

¿En qué proyecto que esté por estrenarse vamos a poder ver tu trabajo?

Teóricamente, en noviembre se estrena ‘@buelos’, que es la peli que terminamos de rodar ahora en marzo. Digo teóricamente porque es la información que me dieron a mí, pero no sé hasta qué punto… Es una peli de Santi Requejo, que es un director novel, y está buenísima. A mí me gustó mucho el proceso de hacerla y también como guion es una historia como muy… Así de los nuevos emprendedores que están en sus sesenta o sus setenta y es muy motivadora y tiene unos componentes muy adorables.

Por María Cappa